viernes, 14 de septiembre de 2018

SERMOCINAL, SERMOCIONAL


Sermocional o sermocinal.



     En el DLE hallamos el adjetivo sermocinal, procedente del latín, con el cual se designa lo perteneciente o relativo al modo de hablar en público.

     A veces se oye la variante sermocional —que también se usaba en latín—, la cual no se halla en el DLE; bien que la Academia no la desconoce. Así, vemos que en su CORDE ofrece la siguiente cita del escritor clásico Juan Pérez de Moya:

      «Los que dijeron ser las musas tres entendieron las tres artes sermocionales —por las cuales se llega al conocimiento de la sabiduría—, que son gramática, retórica y dialéctica» (Filosofía secreta de la gentilidad [1585]).

     Y hallamos estas otras citas en la Red:

     «No dejaré de escribir, para que ría un rato el lector, la conseja que refiere Sanctio Porta en unas introducciones sermocionales sin citar autor ni libro del cual lo haya sacado» (Luis de Urreta, Historia eclesiástica, política, natural y moral de los grandes y remotos reinos de la Etiopía [1610], página 651).
 
     «Todos estos autores dividían las ciencias de los caldeos y gitanos en cuatro partes: en matemáticas, filosofía divina y moral y sermocional» (Bartolomé Jiménez Patón, Mercurius Trimegistus [1621], dedicatoria a fray Esteban de Arroyo).

      «La gran industria que ese pintor usó en esa figura es tan celebrada de muchos y tan a propósito para muchas cosas —y, principalmente, para nuestra plática sermocional— que dudo haber cosa que pueda venir más a cuento» (Juan de Guzmán, Retórica, parte I [1589], página 81).
 


                                                                          Fuentes

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 14 de septiembre de 2018].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).





 

 

miércoles, 12 de septiembre de 2018

CERVICOSO


Cervicoso: testarudo


     El adjetivo cervicoso (‘terco, testarudo’) procede del latín.

     No se halla en el DLE, aunque la Academia no lo desconoce: tanto en su fichero como en el NTLLE menciona varios léxicos antiguos (el de Terreros y Pando, el de Salvá, el de Zerolo…) que recogieron el vocablo. Además, la propia Academia lo incluyó en su inacabado Diccionario histórico de 1936.

     Su casticidad la acreditan los escritores de la época clásica:

     «… por ser la parte donde se asienta el yugo y en que el hombre muestra su rebeldía, que, de mostrarse con cerviz dura y tiesa, se llaman cervicosos: que al que lo era entre los romanos le torcían la cerviz, como en enmienda de su rebeldía y pertinacia…» (Nicolás Bravo, Marial y decenario de rosas de la madre de Dios [1625], 158 vuelta, columna 1).

     «Fue notable el caso del sacerdote Elí, que en ser remiso y blando tuvo notable obstinación; y fue hombre cervicoso, pues la pasión del amor de sus hijos le hizo que no los castigase como él sabía que ellos lo merecían y Dios fuera mejor servido; mas su remisión y obstinación en ella le fue castigo riguroso en la vida y no careció de misterio la muerte…» (Lucas de Montoya, Sentido metafórico literal de todos los lugares de la Sagrada Escritura [1627], página 179 vuelta, columna 1).

     «… mas la parte herida significó su dureza empedernida contra sus obligaciones, porque todo hombre puesto en oficio eminente que no cumple con ellas por su malicia dice la Escritura que es sordo, cervicoso y inobediente…» (Lucas de Montoya, Sentido metafórico literal de todos los lugares de la Sagrada Escritura [1627], página 179 vuelta, columna 2).



                                                                         Fuentes

     FicheroNTLLE de la RAE (fecha de consulta y enlace: 12 de septiembre de 2018).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).





jueves, 6 de septiembre de 2018

INTERPOLAR


Interpolar no solo sirve para cosas.



     El DLE define el verbo interpolar de tal manera que parece que solo puede usarse para hablar de cosas.

     Pero hallamos alguna cita de la época clásica que acredita que las personas también se pueden interpolar:

     «Fueron entrando por la puerta de la sacristía los grandes, prelados, embajadores, gentileshombres de cámara, de la boca y de la casa, mayordomos, caballerizos, pajes, predicadores, capellanes, reyes de armas, maceros, músicos de las dos capillas —la real y la de la Encarnación— con los que se mencionarán después. Y, por la puerta de la Lonja, los consejos —que el real de Castilla llegó a las dos de la tarde con grande número de relatores, escribanos de cámara y de provincia, que iban interpolados en el acompañamiento con los alguaciles de Casa y Corte, procuradores y otros ministros—, todos con chías…» (Juan de Vera Tassis y Villarroel, Noticias historiales de la enfermedad, muerte y exequias de la esclarecida reina de las Españas doña María Luisa de Orleans [1690], página 183).

 


     Texto sacado de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 6 de septiembre de 2018).







viernes, 24 de agosto de 2018

CAPITANA


Capitana: mujer que dirige una tropa.



     El DLE daba al vocablo capitana los sentidos de ‘mujer del capitán’ y de ‘navío principal de alguna escuadra o armada’. En el año 1914 añadió el de ‘mujer que es cabeza de una tropa’.

     Pero este significado no es moderno, como vemos en las siguientes citas, sacadas de la obra Historia moral y filosófica [1590], del escritor clásico Pedro Sánchez:

     «… saltaron las matronas romanas, llevando por capitana a la madre del mismo Coriolano…» (página 35, columna 1).

     «Y también venció las fortísimas amazonas y trajo el cíngulo de Menalipe, su reina —por el cual le había enviado Euristeo—, matando catorce fortísimas capitanas, las más principales dellas, y destrozando y ahuyentando a las demás» (página 143, columna 2).



                                                                              Fuentes


     NTLLE (fecha de consulta: 24 de agosto de 2018).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).
 
 
 

 

jueves, 16 de agosto de 2018

IDOLÁTRICO


Idolátrico vale por idólatra.



     El adjetivo idolátrico, según el DLE, designa lo 'perteneciente o relativo a la idolatría'. Idólatra se refiere a quien 'adora ídolos'.

     Parece, a primera vista, que idolátrico no se puede aplicar a personas; pero hallamos algunas citas de escritores clásicos que demuestran que dicho uso es correcto:

     «… mucha de esta gente idolátrica, como hijos de tinieblas, se convocaban y juntaban en partes secretas y hacían fiestas al demonio…» (Juan de Torquemada, Monarquía indiana [1615], volumen III, página 68, columna 2; en la edición de 1723 está en la página 60, columna 1).

     «Dijeron al padre Estrada que uno de aquellos apóstatas era sacerdote idolátrico de los otros…» (Diego López Cogolludo, Historia de Yucatán [1688], página 647, columna 1).



     Textos sacados de libros de dominio público de la BDH y GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 16 de agosto de 2018).



 


jueves, 9 de agosto de 2018

SUPERFLUENTE


Superfluencia y superfluente.


     El DLE recoge el vocablo superfluencia (‘abundancia grande’), pero no superfluente, que también pertenece a nuestro idioma, como prueban las siguientes citas de escritores clásicos:

     «… sino que el que da la medida de las buenas obras llena, colmada y superfluente tendrá por bien que, si tuvieren madrastras, sean tan piadosas con sus hijos como ellas fueron con los ajenos» (Pedro Sánchez, Historia moral y filosófica [1590], páginas 83 vuelta y 84).

     «… bien le podemos pronosticar o conjecturar los astrólogos divinos la abundancia superfluente de bienes espirituales y temporales…» (Pedro Aznar Cardona, Expulsión justificada de los moriscos españoles [1612], página 140).



    Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 9 de agosto de 2018).





miércoles, 1 de agosto de 2018

LECHE CRUDA


Leche cruda, anglicismo



     En las últimas semanas nos hemos cansado de oír la expresión leche cruda (‘leche recién ordeñada, leche sin hervir, leche sin tratar, leche sin pasterizar’).

     A pesar de que la definición del adjetivo crudo que da el DLE parece amparar tal expresión, hasta hace unos decenios era poco empleada, por lo que es probable que alguien haya dado en que su uso traiga causa de la influencia del inglés raw milk.

     Pero los escritores clásicos resuelven la cuestión. Así, la Academia nos ofrece en su CORDE la siguiente cita de la obra Diálogos familiares de agricultura cristiana [1589], de Juan de Pineda:

     «… y toda leche cocida es menos dañosa que cruda…» (volumen I, página 324, columna 2).

     Y en la Red hallamos esta otra cita:

     «Y vemos que entre nosotros está recibido beber la leche cruda que, sustancialmente, es la sangre blanca del animal  y comer crudos los güevos, especialmente siendo frescos…» (Juan Machado de Chaves, Perfecto confesor y cura de almas, tomo I [1641], página 525, columna 2).



                                                                       Fuentes

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 1 de agosto de 2018].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).





jueves, 26 de julio de 2018

IMAGINOSO


Imaginoso: lleno de imaginaciones o fantasías.



     No hallamos en el DLE el adjetivo imaginoso (‘lleno de imaginaciones o fantasías’), que procede del latín; aunque la Academia no lo desconoce, pues en su CORDE recoge la siguiente cita del escritor clásico Jerónimo de Urrea, quien tradujo la obra Orlando furioso, de Ariosto:

     «… y, si la vence el sueño en este trecho,/ el breve sueño es todo imaginoso…».


     Y en la Red hallamos más ejemplos:

     «… los muy imaginosos, no sabiendo hacer cara al vertiente de cualquiera fracaso, están en un continuo descaecimiento…» (Antonio Pérez Ramírez, Armas contra la fortuna [1698], página 445).

     «No pueden ser más claras ni declaratorias de las antecedentes, aun cuando en estas se reconociese alguna escrupulosa duda de imaginosa oscuridad» (Andrés de Pitillas y Ruesga, Tratado de medias anatas [1698], página 52).



                                                                          Fuentes

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 26 de julio de 2018].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).






viernes, 20 de julio de 2018

LÉPIDO

Lépido: gracioso, lindo.



     El adjetivo lépido (‘gracioso, lindo’) no se halla en el DLE, aunque la Academia no lo desconoce, ya que en su fichero tiene un par de papeletas que acreditan que se usa algo en América. Además, lo recogieron varios lexicógrafos del siglo XIX en sus diccionarios particulares.

     Que es vocablo que se oía antiguamente lo acredita el escritor clásico Juan Alfonso de Lancina:

     «Gusta de los divertimientos alegres el lépido como se ahoga en ellos el melancólico. Muchos huyen con arte la comunicación y los concursos por no ser conocidos» (Comentarios políticos a los "Anales", de Cayo Vero Cornelio Tácito [1687], página 473).



                                                                          Fuentes

     Fichero y NTLLE de la RAE (fecha de consulta y enlace: 20 de julio de 2018).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).