
En el DLE hallamos el adjetivo
neptúneo (‘perteneciente o relativo al dios Neptuno o al mar’), pero no
neptunino, que se oye a veces y que tiene el mismo significado.
La Academia, en su CORDE, nos ofrece varias citas de escritores clásicos que acreditan la casticidad del vocablo:
«… desprecia la región pura del viento,/ pisa en su esfera el superior camino;/ cual suele por su líquido elemento/ la gran hija del reino
neptunino,/ bella madre de Amor, surcar, ingrata,/ en tronos de cristal campos de plata…» (Juan de Tassis y Peralta,
Poesías [1599 - 1622]).
«Ternás buen viento, y ocasión forzosa/ para sulcar el reino
neptunino,/ y volver a tu Ténedo dichosa» (Diego Mejía,
Parnaso antártico de las obras amatorias, primera parte [1608]).
«Todo te ayudará, coge al momento/ las anclas, corta el golfo
neptunino./ Amor será el piloto, y dará al viento/ las velas, con su tierna y blanda mano…» (
ibidem).
Y en la Red hallamos más citas:
«… veis a Venus, que trae la medicina,/ mostrando blancas velas y redondas/ que vienen por el agua
neptunina» (Benito Caldera, traducción de
Os Lusíadas, de
Camões [1580]).
«Yo fui quien, violentando el timón duro,/ me despeñé en la corte
neptunina,/ precipitando el roble soberano/ de quien fue norte mi robusta mano». (Juan Francisco de Enciso Monzón, traducción de la
Eneida [1698], página 115, columna 1).
«Herida de la furia
neptunina,/ se vio en medio del vado naufragante/ y, cayendo los hombres en su abismo,/ temieron el postrero parasismo» (
ibidem, página 197, columna 1).
Fuentes:
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [
en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 2 de marzo de 2018].
Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).