miércoles, 7 de marzo de 2018

NEGOCIOSIDAD


Negociosidad



     El sustantivo negociosidad no está en el DLE, aunque se oye a veces. Designa el esfuerzo y la mucha diligencia que uno pone en sus negocios.

     Es vocablo que nació en la época clásica, como acreditan las siguientes citas de la obra de Antonio Pérez Ramírez Armas contra la fortuna [1698]:

     «Ellos, los mundanos, se ocupan en adquirir temporales riquezas, broma vil y ponderosa del alma; mas nosotros, desde aquella inaccesible altura, nos reímos de esta baja y terrena negociosidad, seguros de todo furioso tumulto…» (página 24).

     «… mejor y más imitable dechado de la suspensión del trabajo, san Lucas evangelista, que, fatigado con los negocios del espíritu, se alegraba con los ejercicios del pincel; san Juan evangelista, sumario en quien recopiló Dios toda su virtud, para enseñar al hombre que es imposible la incesable negociosidad, él mismo jugueteaba con una perdiz que alimentaba para su recreación…» (página 404).


 

      Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: 7 de marzo de 2018).

 


 
 

viernes, 2 de marzo de 2018

NEPTUNINO


Neptunino es lo mismo que neptúneo.


     En el DLE hallamos el adjetivo neptúneo (‘perteneciente o relativo al dios Neptuno o al mar’), pero no neptunino, que se oye a veces y que tiene el mismo significado.

     La Academia, en su CORDE, nos ofrece varias citas de escritores clásicos que acreditan la casticidad del vocablo:

     «… desprecia la región pura del viento,/ pisa en su esfera el superior camino;/ cual suele por su líquido elemento/ la gran hija del reino neptunino,/ bella madre de Amor, surcar, ingrata,/ en tronos de cristal campos de plata…» (Juan de Tassis y Peralta, Poesías [1599 - 1622]).

     «Ternás buen viento, y ocasión forzosa/ para sulcar el reino neptunino,/ y volver a tu Ténedo dichosa» (Diego Mejía, Parnaso antártico de las obras amatorias, primera parte [1608]).

     «Todo te ayudará, coge al momento/ las anclas, corta el golfo neptunino./ Amor será el piloto, y dará al viento/ las velas, con su tierna y blanda mano…» (ibidem).


     Y en la Red hallamos más citas:

     «… veis a Venus, que trae la medicina,/ mostrando blancas velas y redondas/ que vienen por el agua neptunina» (Benito Caldera, traducción de Os Lusíadas, de Camões [1580]).

     «Yo fui quien, violentando el timón duro,/ me despeñé en la corte neptunina,/ precipitando el roble soberano/ de quien fue norte mi robusta mano». (Juan Francisco de Enciso Monzón, traducción de la Eneida [1698], página 115, columna 1).

     «Herida de la furia neptunina,/ se vio en medio del vado naufragante/ y, cayendo los hombres en su abismo,/ temieron el postrero parasismo» (ibidem, página 197, columna 1).



                                                                          Fuentes:

      REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 2 de marzo de 2018].

      Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).




 

jueves, 22 de febrero de 2018

UMBICULAR


Umbicular: perteneciente o relativo al ombligo.


     El adjetivo umbilical designa lo perteneciente o relativo al ombligo, pero también tiene algo de uso umbicular, que no se halla en el DLE.

     Aunque umbicular lo emplean los anglosajones, es vocablo castizo, como prueba el siguiente pasaje de El ente dilucidado [1676], del escritor clásico Antonio de Fuentelapeña:

     ‹‹… no obstante, como nota Alberto Magno, tal vez puede suceder que, de la resolución de los excrementos o del viento contenido en las secundinas o de otro cualquiera que por las arterias umbiculares se introduzga, le llegue a la boca de la criatura aire bastante para llorar, gemir y aun hablar›› (página 88, columna 1; en la edición de 1677 está en la página 82, columna 1).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 22 de febrero de 2018).
 




jueves, 15 de febrero de 2018

TREPIDEZ


De trépido sale trepidez


     En el DLE hallamos los vocablos trepidación, trepidante, trepidar y trépido; pero no trepidez, que tiene algo de uso.

     Es sustantivo que se oía ya en la época clásica, por lo que debe considerarse castizo.

     Hallamos varios ejemplos en la obra de Sebastián Ventura de Vergara Salcedo Ideas de Apolo y dignas tareas del ocio cortesano [1663]:

     «Cese la trepidez, que vuestro pulso,/ si es desigual, influjo es de la estrella» (página 8 vuelta).

     «Su trepidez suspende, asegurado,/ poniéndose de Nuño a la presencia» (página 213).

     «Con reverente trepidez intenta/ ver del tronco feliz la urna sagrada» (página 223).
 

     Otro ejemplo lo leemos en Armas contra la fortuna [1698], de Antonio Pérez Ramírez:

     «Si las ocupaciones de la vida las destinara el obrero al captar de la humana alabanza, fuera más acertado el esconderse; mas, si es para que las obras sean lucernas a la ceguedad, se ha de desenvolver el varón de las trepideces que le intenta la envidia…» (página 106).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 15 de febrero de 2018).

 

 

 

lunes, 12 de febrero de 2018

ADORNAMENTAR


Adornamentar se usa algo en América por adornar. No es barbarismo.


     El verbo adornamentar no está en el DLE, aunque se oye algo en América. Significa lo mismo que adornar.

     Tuvo uso en la época clásica. Así, hallamos varios ejemplos en la obra de fray Gaspar Roig y Jalpí Resumen historial de las grandezas y antigüedades de la ciudad de Gerona [1678]:

     <<… de tal suerte se ha aumentado que, sin duda alguna, de lo que a esta le sobra se podría adornamentar copiosamente otra catedral…>> (página 216).

     <<… de suerte que, siendo la más rica y más bien adornamentada que había desde Roma hasta los fines de España, quedó la más pobre, desamparada y destruida, así de clero como de ornamentos, de cuantas había entonces en la cristiandad>> (página 241).

     <<Y, aunque la parroquia es tan pequeña como se ha dicho, está la iglesia ricamente adornamentada, sin que falte cosa alguna de lo necesario al culto divino y celebración de los divinos oficios…>> (página 346).

     <<Su iglesia o capilla está edificada bajo la invocación de Nuestra Señora de Esperanza, y el altar es consagrado y está suficientemente adornamentado de todo lo necesario…>> (página 384).

     <<Está ricamente adornamentada de capas, casullas, dalmáticas, frontales de brocado, terciopelo, espolín, raso, damasco, tafetán y otros cortes…>> (página 391).

     <<La sacristía está riquísimamente adornamentada de ropas, plata y todo lo demás necesario para la ostentosísima celebración de los divinos oficios>> (página 495).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 12 de febrero de 2018).
 
 



 

jueves, 8 de febrero de 2018

NUGACIDAD


Nugacidad no es anglicismo.



     El sustantivo nugacidad procede del latín. Significa ‘inclinación a decir niñerías, simplezas y frioleras’ y, en general, ‘disparate’.

     Algunos atribuyen su uso al inglés nugacity, pero yerran, pues el vocablo se oye desde la época clásica:

     <<… porque el aojo de una nugacidad falaz obscurece y desluce lo bueno que se mira a más buena luz…>> (Vicente Belmont, Oración fúnebre en las exequias de Fr. Manuel de Guerra y Ribera [1692], página 24).

     <<… los segundos, como todo lo ignoran, ni el tiempo de parlar ni el de callar conocen; y, cuando algo dicen, antes es nugacidad que ocasión…>> (Antonio Pérez Ramírez, Armas contra la fortuna [1698], página 364).

     Algunos lexicógrafos del siglo XIX (Domínguez y Zerolo) y del siglo XX (Rodríguez Navas) incluyeron el vocablo en sus diccionarios.



                                                                                      Fuentes


     Definiciona.com (fecha de consulta y enlace: 8 de febrero de 2018).
 
     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).

     NTLLE de la RAE (fecha de consulta y enlace: la misma).



 
 
 

viernes, 2 de febrero de 2018

MACULACIÓN


Maculación, mácula.


      El sustantivo maculación (‘acción o efecto de macular o manchar’) no está en el DLE, aunque se oye a veces.
 
     Es vocablo que procede de la época clásica. Así, lo hallamos en la obra El ente dilucidado [1676], de Antonio de Fuentelapeña:

     <<De todo lo dicho se saca que una doncella puede concebir, sin culpa, sin perder la estrechez nativa y sin menoscabo de la virginidad y pureza formal; pero no sin pérdida de la virginidad material o doncellez, pues, como veremos en la duda 20, esta se pierde, aunque no intervenga culpa, solo con la maculación que de el cuerpo le proviene de la materia prolífica de el agente extrínseco o generante>> (página 122, columna 2).

     La segunda edición de esta obra [1677] mantiene el texto —y el vocablo maculación—, aunque corrige una errata que había:

     <<… solo con la maculación que a el cuerpo le proviene de la materia prolífica del agente extrínseco o generante>> (página 113, columna 2).
 

     Ramón Joaquín Domínguez, lexicógrafo del siglo XIX, recogió maculación en su diccionario.



                                                                             Fuentes

     Definiciona.com y NTLLE (fecha de consulta: 2 de febrero de 2018).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).

 

 

miércoles, 24 de enero de 2018

NUPCIARSE



Nupciarse es casarse.


     Nupciarse (‘casarse’) no está en el DLE, aunque se usa desde la época clásica.

     Acredita su casticidad el CORDE de la Academia con dos citas de la obra de Francisco Bernardo de Quirós Aventuras de don Fruela [1656]:

     <<… venéreos pulsan afectos,/ libidinoso estoy tanto/ que se yelan los pulmones/ y es un Etna el pelicráneo./ ¡Hoy me nupcio o concubino!>>.

     <<Y, así, porque soy casado/ dos veces y vivas tengo/ mis mujeres, hoy me nupcio/ con su alteza, muy contento>>.

     En la Red hallamos esta otra cita antigua:

     <<Por lo cual, está ordenado a los rectores, por constitución provincial, que cada cual tenga cinco libros, como son de baptizados, confirmados, confesados, nupciados y muertos>> (Constituciones sinodales del obispado de Urgel para los párrocos y clérigos [1632], página 182).


                                                                                Fuentes

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. http://www.rae.es [Fecha de la consulta: 24 de enero de 2018].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).





lunes, 15 de enero de 2018

REJUVENTUD


Rejuventud, rejuvenecimiento, renovación.


     El sustantivo rejuventud (‘rejuvenecimiento, renovación’) falta en el DLE, aunque acreditan su casticidad los escritores de la época clásica:
 
     <<… en la caduquez repetida de los otoños, sino en la rejuventud de las primaveras…>> (Hortensio Félix Paravicino, Oraciones evangélicas y panegíricos funerales [1641], página 159 vuelta, columna 2. En la edición de 1695 hallamos la voz en la página 326, columna 1).

     <<Pintaron los egipcios la renovación o la rejuventud del año en el círculo de una culebra que con la boca hace prisión o engace de la extremidad del cuerpo —que representa el fin o el acabamiento—, mordiéndola, como impaciente de no ser émula de la eternidad>> (Antonio González de Rosende, Panegírico real en el nacimiento del príncipe de las Españas [1658], página 48).
 

     Es vocablo que todavía hoy tiene algo de uso.



       Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 15 de enero de 2018).