lunes, 15 de enero de 2018

REJUVENTUD


Rejuventud, rejuvenecimiento, renovación.


     El sustantivo rejuventud (‘rejuvenecimiento, renovación’) falta en el DLE, aunque acreditan su casticidad los escritores de la época clásica:
 
     <<… en la caduquez repetida de los otoños, sino en la rejuventud de las primaveras…>> (Hortensio Félix Paravicino, Oraciones evangélicas y panegíricos funerales [1641], página 159 vuelta, columna 2. En la edición de 1695 hallamos la voz en la página 326, columna 1).

     <<Pintaron los egipcios la renovación o la rejuventud del año en el círculo de una culebra que con la boca hace prisión o engace de la extremidad del cuerpo —que representa el fin o el acabamiento—, mordiéndola, como impaciente de no ser émula de la eternidad>> (Antonio González de Rosende, Panegírico real en el nacimiento del príncipe de las Españas [1658], página 48).
 

     Es vocablo que todavía hoy tiene algo de uso.



       Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 15 de enero de 2018).
 
 
 
 
 

martes, 9 de enero de 2018

DUENDINO


Duendino es el adjetivo de duende.


     Duendino, aunque no se halla en el DLE, es el adjetivo que corresponde al sustantivo duende.

     Acredita la casticidad de dicha voz el escritor clásico Antonio de Fuentelapeña, quien la usa varias veces en su obra El ente dilucidado [1676]:

     <<Y  que dicha forma duendina  no se produzga por generación de vivientes  se prueba así…>> (página 160, columna 1; en la edición de 1677 está en la página 139, columna 1).

     <<… vemos que de la potencia de la materia prima, que lo fue de vapor, se educe la forma duendina…>> (página 413, columna 1; en la edición de 1677 está en la página 371, columna 1).

     <<… la causa formal de los duendes, trasgos o fantasmas es la forma duendina. Pruébase porque la causa formal de una cosa es aquella con la cual se compone y perfecciona últimamente un compuesto; vemos que esto lo hace la forma duendina…>> (página 416, columna 1; en la edición de 1677 está en la página 374, columna 1).

     <<… la causa formal de el duende no puede ser otra que la forma duendina…>> (página 416, columna 1; en la edición de 1677 está en la página 374, columna 2).


     Hoy todavía se usa.


 
     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 9 de enero de 2018).





viernes, 5 de enero de 2018

DETERIORIDAD


Deterioridad o deterioro


     En el DLE hallamos los sustantivos deterioro y deterioración, pero no deterioridad, que tiene cierto uso.

     Es vocablo castizo, como prueban las siguientes citas de escritores de la época clásica:

     <<… el agua verdaderamente buena es sutil, delicada y ligera; la cual, con el cocimiento, pierde las sutiles y delicadas partes, resolviéndose por la evaporación; por lo cual, queda después del cocimiento con alguna deterioridad, aunque no se hace más gruesa…>> (Juan Sorapán de Rieros, Medicina española contenida en proverbios vulgares de nuestra lengua [1616], página 289).

     <<… procura saber de su hacienda el estado: la deterioridad o conservación; las causas de que proceden…>> (Diego Enríquez de Villegas, El príncipe en la idea [1656], página 214).

     <<… el que en la cuotidiana confesión de solos veniales o mortales ya perdonados puedan, per accidens y ab extrínseco, ocurrir causas y motivos que no solo no ayuden a que se consiga el fruto de la confesión, sino que induzgan manifiesta deterioridad en el sujeto…>> (Juan de Vega, Respuesta apologética, moral y escolástica acerca del frecuente uso de la confesión sacramental [1659], página 257).

     Por su parte, la Academia no desconoce el vocablo ni su casticidad, ya que en el CORDE recoge una cita de El discreto [1646], de Baltasar Gracián:

     <<Pero ¿qué desigualdad más monstruosa que la de Nerón? No se venció a sí mismo, sino que se rindió. Algunos, a sí mismos buenos, se compiten mejores, que es gran victoria de la perfección; pero otros no son vencedores de sí, sino vencidos, rindiéndose a la deterioridad>>.


                                                                            Fuentes:

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. http://www.rae.es [Fecha de la consulta: 5 de enero de 2018].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).






domingo, 31 de diciembre de 2017

PROPAGAMIENTO


Propagamiento o propagación


     El vocablo propagamiento, sinónimo de propagación, no está en el DLE, aunque se usa desde la época clásica, como acredita la siguiente cita del CORDE de la Academia:

     <<Y, cuando por aquí le parecía que no lo había asegurado, con mil amenazas de que iría siguiéndome con vida, hacienda, salud y persona hasta la más remota tierra y al más incógnito mar hasta tomar de mí —ya que no podía el propagamiento y afectuosa deuda que a su gran voluntad y amor debía— la venganza a que la rabia della por esto convertida hasta que ya que no bastase al deseo, hasta que no hallase vestigios en que tomalla de mí…>> (Vida de Miguel de Castro, [1612]).

     Y en la Red hallamos esta otra cita antigua:

     <<Con todo, al fin, hizo su acabamiento,/ el cuerpo a la tierra —de quien era— dando,/ y el ánima al cielo, a Dios, enviando/ —a quien plega dar consigo aposento—:/ que, así, será bueno su propagamiento,/ su fama, su gloria, su inmortalidad…>> (Epicedio de Valerio Francisco Romero en la muerte del maestro Hernán Núñez, publicado como apéndice de la obra Refranes o proverbios en romance, de Hernán Núñez de Guzmán [1555], página 134, columna 2. En la edición de 1578 el vocablo está en la página 470).



                                                                       Fuentes:

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. http://www.rae.es [Fecha de la consulta: 31 de diciembre de 2017].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).





miércoles, 27 de diciembre de 2017

ESTORNUDACIÓN


Estornudación es vocablo castizo, como estornudo.


     En el DLE se halla el sustantivo estornudo ('acción y efecto de estornudar'), aunque no estornudación, que tuvo algo de uso en la época clásica, como prueban las dos citas siguientes:

     <<De aquestas cosas se pueden hacer aceites y ungüentos y emplastos o fomentaciones o sahumerios o estornudaciones>> (Antonio González de Reyes, traducción de las Obras de Bernardo de Gordonio [1697], página 79, columna 1).

     <<Y otra vez será tratada esta materia de la estornudación en el tercer libro, en el capítulo de la enfermedad de las narices por causa de la materia>> (ibidem, página 95, columna 1).


     El vocablo aún se oye hoy día. 



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 27 de diciembre de 2017).




domingo, 24 de diciembre de 2017

NUBÍVAGO


Nubívago: que anda por las nubes.

     El adjetivo latino nubívago (‘que vaga por las nubes’) no se halla en el DLE, aunque ha tenido algo de uso en nuestro idioma.

     Así, lo hallamos en la siguiente octava del poema Gigantomaquia [1626 o 1628], del escritor clásico Manuel de Gallegos:

     <<Ya Palaneo, herido, el suelo mide/ y vomita su sangre, tan violento/ que al divino tropel el paso impide/ —humano escollo en piélago sangriento—./ Envuelta en negro horror, la alma despide,/ que, rompiendo el nubívago elemento,/ al globo celestial, rápida, sube/ y Jove la convierte en negra nube>> (página 38).


     En el siglo XIX lo recogieron los diccionarios de Domínguez y Zerolo.



                                                                       Fuentes:

     NTLLE de la RAE (fecha de consulta y enlace: 24 de diciembre de 2017).

     Libros de dominio publico de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).



lunes, 18 de diciembre de 2017

DECREPITEZ



Decrepitez o decrepitud.


     El sustantivo decrepitez, sinónimo de decrepitud, no se halla en los diccionarios (salvo en el de Terreros y Pando, publicado a finales del siglo XVIII).

     Acreditan su casticidad los siguientes textos de escritores de la época clásica:

     <<Los que pisan la decrepitez necesitan del retiro de sus casas para sosegarse y exonerar sus conciencias, disponiendo solo un buen morir…>> (Juan Baños de Velasco y Acevedo, El ayo y maestro de príncipes: Séneca en su vida [1674], página 329).

     <<… renacerá, sin duda, fénix, la juventud de su gloria de la encanecida decrepitez de sus desgracias>> (Francisco de Montalvo, Noticias fúnebres de las majestuosas exequias que hizo la felicísima ciudad de Palermo en la muerte de María Luisa de Borbón [1689], página 10).

     <<Será tres veces más insolente y más indómito en su perfecta juventud que es ahora en la adolescencia. No me dejará mentir el Espíritu Santo, el cual no solo de la adolescencia arguye la juventud, mas también la decrepitez: “Aun después de ya viejo, no se apartará el mancebo del camino que siguió cuando mozo”. Dios os guarde de que vuestros hijos comiencen en los años más tiernos a darse a los vicios…>> (Juan de Espínola Baeza Echaburu, traducción de la obra de Paolo Segneri El cristiano instruido en su ley, tomo I [1693], página 289 de la primera edición; página 221 de la segunda edición. En todas las posteriores hallamos también dicha voz).
 

     Tiene todavía uso en América.



                                                                          Fuentes:

     NTLLE de la RAE (fecha de consulta y enlace: 18 de diciembre de 2017).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).




sábado, 16 de diciembre de 2017

OBSEQUIAL



Obsequial: lo que se hace para obsequiar a alguien (también a un difunto).


     En el DLE no hallamos el adjetivo obsequial (con que se designa lo que se hace para obsequiar a alguien), aunque la Academia no lo desconoce: en su CORDE recoge la siguiente cita de la obra Política indiana [1648], del escritor clásico Juan de Solórzano y Pereira:

     <<Porque, como dicen bien los jurisconsultos, es contraria al oficio forzoso la paga y satisfacción, y no obligan los servicios debidos y obsequiales, a que asisten también otras reglas, tan vulgares como jurídicas, que nos enseñan que, aun por lo que se debe hacer de gracia y conmiseración, no se puede pedir paga>>.

     Por otra parte, obsequial parece que también tiene el sentido de funeral ('perteneciente o relativo al entierro o a las exequias'), como en inglés. Eso es lo que infiere de esta otra cita clásica que hallamos en la Red:
  
     <<Tras estos suceden los corredores, que tienen origen antiquísimo, porque, en los juegos obsequiales celebrados en Sicilia por Eneas al sepulcro del padre Anquises, corrieron en el estadio Eurialo, Niso, Diore, Salio, Pavón, Helimo y Panope>> (Cristóbal Suárez de Figueroa, adaptación de la Plaza universal de todas ciencias y artes, de Tomaso Garzoni [1615], página 201; página 217 de la edición de 1630. El texto italiano decía giochi essequiali).

     Tal cosa trae causa, sin duda, de que el sustantivo arcaico obsequias es sinónimo de exequias (y las exequias no son sino honras que se hacen al difunto).



                                                                            Fuentes:

      Real Academia Española: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. http://www.rae.es [Fecha de la consulta: 16 de diciembre de 2017].

      Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).




sábado, 9 de diciembre de 2017

DOLOSIDAD


Dolosidad es voz castiza.


     En el DLE hallamos los vocablos dolo, doloso y dolosamente. No está dolosidad, aunque se usa desde la época clásica:

     <<… si nuestros primeros padres y, consiguientemente, todo el linaje humano se perdió por astucia y dolosidad de Satanás, en otro árbol halló su total remedio…>> (Juan de Villaseñor, Tratado de las excelencias de la Religión de Predicadores en España [1677], página 329, columna 2).

     <<Para con los superiores o iguales tienen el aguijón oculto, dañan con fraude y engaño, porque, si no lo ocultaran, fácilmente fueran comprehendidos y les durara poco el hacer mal. En el herir con dolosidad oculta son semejantes a las abejas y avispas, que tienen su aguijoncillo escondido…>> (Juan Martínez de Llamo, Sermones para los miércoles viernes y domingos de Cuaresma; con Semana Santa, para todos los días della [1679], página 162).

     <<Que conseguir las alabanzas de los proprios puede inducir sospecha el amor, la lealtad y vasallaje; pero lograr la de los ajenos arguye evidencia sin escrúpulo la más leve contingencia de dolosidad>> (Francisco del rincón, Censura de la obra Epítome de la vida y hechos de don Sebastián XVI, rey de Portugal [1692], de Juan de Baena Parada).


     Sí incluyeron la voz dolosidad algunos lexicógrafos en sus diccionarios particulares: Terreros y Pando [1786] y Gaspar y Roig [1853].


                                                                       Fuentes:

     Diccionario y NTLLE de la RAE (fecha de consulta y enlace: 9 de diciembre de 2017).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).