jueves, 16 de agosto de 2018

IDOLÁTRICO


Idolátrico vale por idólatra.



     El adjetivo idolátrico, según el DLE, designa lo 'perteneciente o relativo a la idolatría'. Idólatra se refiere a quien 'adora ídolos'.

     Parece, a primera vista, que idolátrico no se puede aplicar a personas; pero hallamos algunas citas de escritores clásicos que demuestran que dicho uso es correcto:

     «… mucha de esta gente idolátrica, como hijos de tinieblas, se convocaban y juntaban en partes secretas y hacían fiestas al demonio…» (Juan de Torquemada, Monarquía indiana [1615], volumen III, página 68, columna 2; en la edición de 1723 está en la página 60, columna 1).

     «Dijeron al padre Estrada que uno de aquellos apóstatas era sacerdote idolátrico de los otros…» (Diego López Cogolludo, Historia de Yucatán [1688], página 647, columna 1).



     Textos sacados de libros de dominio público de la BDH y GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 16 de agosto de 2018).



 


jueves, 9 de agosto de 2018

SUPERFLUENTE


Superfluencia y superfluente.


     El DLE recoge el vocablo superfluencia (‘abundancia grande’), pero no superfluente, que también pertenece a nuestro idioma, como prueban las siguientes citas de escritores clásicos:

     «… sino que el que da la medida de las buenas obras llena, colmada y superfluente tendrá por bien que, si tuvieren madrastras, sean tan piadosas con sus hijos como ellas fueron con los ajenos» (Pedro Sánchez, Historia moral y filosófica [1590], páginas 83 vuelta y 84).

     «… bien le podemos pronosticar o conjecturar los astrólogos divinos la abundancia superfluente de bienes espirituales y temporales…» (Pedro Aznar Cardona, Expulsión justificada de los moriscos españoles [1612], página 140).



    Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 9 de agosto de 2018).





miércoles, 1 de agosto de 2018

LECHE CRUDA


Leche cruda, anglicismo



     En las últimas semanas nos hemos cansado de oír la expresión leche cruda (‘leche recién ordeñada, leche sin hervir, leche sin tratar, leche sin pasterizar’).

     A pesar de que la definición del adjetivo crudo que da el DLE parece amparar tal expresión, hasta hace unos decenios era poco empleada, por lo que es probable que alguien haya dado en que su uso traiga causa de la influencia del inglés raw milk.

     Pero los escritores clásicos resuelven la cuestión. Así, la Academia nos ofrece en su CORDE la siguiente cita de la obra Diálogos familiares de agricultura cristiana [1589], de Juan de Pineda:

     «… y toda leche cocida es menos dañosa que cruda…» (volumen I, página 324, columna 2).

     Y en la Red hallamos esta otra cita:

     «Y vemos que entre nosotros está recibido beber la leche cruda que, sustancialmente, es la sangre blanca del animal  y comer crudos los güevos, especialmente siendo frescos…» (Juan Machado de Chaves, Perfecto confesor y cura de almas, tomo I [1641], página 525, columna 2).



                                                                       Fuentes

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 1 de agosto de 2018].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).





jueves, 26 de julio de 2018

IMAGINOSO


Imaginoso: lleno de imaginaciones o fantasías.



     No hallamos en el DLE el adjetivo imaginoso (‘lleno de imaginaciones o fantasías’), que procede del latín; aunque la Academia no lo desconoce, pues en su CORDE recoge la siguiente cita del escritor clásico Jerónimo de Urrea, quien tradujo la obra Orlando furioso, de Ariosto:

     «… y, si la vence el sueño en este trecho,/ el breve sueño es todo imaginoso…».


     Y en la Red hallamos más ejemplos:

     «… los muy imaginosos, no sabiendo hacer cara al vertiente de cualquiera fracaso, están en un continuo descaecimiento…» (Antonio Pérez Ramírez, Armas contra la fortuna [1698], página 445).

     «No pueden ser más claras ni declaratorias de las antecedentes, aun cuando en estas se reconociese alguna escrupulosa duda de imaginosa oscuridad» (Andrés de Pitillas y Ruesga, Tratado de medias anatas [1698], página 52).



                                                                          Fuentes

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 26 de julio de 2018].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).






viernes, 20 de julio de 2018

LÉPIDO

Lépido: gracioso, lindo.



     El adjetivo lépido (‘gracioso, lindo’) no se halla en el DLE, aunque la Academia no lo desconoce, ya que en su fichero tiene un par de papeletas que acreditan que se usa algo en América. Además, lo recogieron varios lexicógrafos del siglo XIX en sus diccionarios particulares.

     Que es vocablo que se oía antiguamente lo acredita el escritor clásico Juan Alfonso de Lancina:

     «Gusta de los divertimientos alegres el lépido como se ahoga en ellos el melancólico. Muchos huyen con arte la comunicación y los concursos por no ser conocidos» (Comentarios políticos a los "Anales", de Cayo Vero Cornelio Tácito [1687], página 473).



                                                                          Fuentes

     Fichero y NTLLE de la RAE (fecha de consulta y enlace: 20 de julio de 2018).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).






viernes, 13 de julio de 2018

MEMENTO

Memento: recuerdo, memoria.


     El vocablo de origen latino memento, según el DLE, solo sirve para designar ciertas partes del canon de la misa en que se hace conmemoración de los vivos y los muertos; aunque algunos hispanohablantes, atendiendo a su etimología, le dan el sentido general de ‘recuerdo, memoria’.

     Tal cosa ya se comenzó a hacer en la época clásica, como certifica esta cita de la obra Armas contra la fortuna [1698], de Antonio Pérez Ramírez:

     «Otros se alegran en la tenacidad de la memoria: los trabajos pasados regocijan cuando se acuerdan, pero afligen cuando están presentes. Lo que es laudable es el memento de esta terrena pesadumbre: la grande memoria es apoteca de muchas cosas y distintas, mas para la pasada felicidad fuera bueno comer el lotos…» (páginas 440 y 441).

     Por otra parte, la frase hacer uno sus mementos, reconocida por el DLE, también tiene un sentido bastante general (‘discurrir y pensar sobre lo que a uno le importa’).



                                                                            Fuentes 


     Diccionario de la RAE (fecha de consulta y enlace: 13 de julio de 2018).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).
 
 
 

 

miércoles, 4 de julio de 2018

FALSÍDICO


Falsídico: engañoso.



     El adjetivo latino falsídico (‘engañoso’) no se halla en el DLE, aunque tiene algo de uso.

     Su casticidad la demuestra la siguiente cita, tomada de la traducción de la Eneida que hizo el escritor clásico Juan Francisco de Enciso Monzón [1698]:

     «Dos puertas tiene el sueño: una es la luna/ que al robador de Europa ornó su frente./ Esta, de la verdad senda importuna,/ las visiones falsídicas presiente…» (página 130, columna 2).


      El idioma portugués conserva este vocablo.





     Texto sacado de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 4 de julio de 2018).




DE BAJA PARTE


De baja parte: de bajo linaje, de oscuro nacimiento.


     La expresión de baja parte se usa alguna vez para designar el nacimiento oscuro o el bajo linaje de las personas.

     Que se decía también en la época clásica lo acreditan estos ejemplos, sacados de la traducción que hizo Juan Martín Cordero del Breviarium historiae romanae, de Eutropio [1561]:

     «A Maximino sucedieron tres augustos y fueron todos tres juntamente emperadores: Pupieno, Balbino y Gordiano —los dos primeros, de baja parte; y el Gordiano, noble—…» (página 99 vuelta).

     «Emiliano, nacido de muy baja parte, imperó también con gran bajeza…» (página 101).

     «… y, como ya las cosas romanas fuesen muy de caída y en gran desesperación, Postumio, nacido en la Galia de muy baja parte, se levantó por emperador…» (página 102 vuelta).

 


     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 4 de julio de 2018).
 

 
 
 

lunes, 25 de junio de 2018

INTÉRITO


Intérito: aniquilación



     Intérito es vocablo puramente latino que significa ‘aniquilación’.

     Tuvo algo de uso en la época clásica, como se ve en las siguientes citas:

     «Los que veen morir a los sabios verdad es que ven muerte, mas no intérito: porque, si interire es perecer totalmente sin que quede del que muere o perece cosa a vida, de los sabios no perece el alma cuando mueren, que esa antes se mejora y pasa al cielo; y, así, su muerte no llega a ser intérito. Non videbit interitum cum viderit sapientes morientes. ¿Queréis saber quién muere de esa suerte? Pues eso dice el medio verso simul insipiens & stultus peribunt. El intérito es propiamente el de los necios: aquel simul allí no junta los dos nombres, insipiens y stultus —que casi todos los tienen por sinónimos—, sino las dos partes del hombre, cuerpo y alma, que en la muerte del sabio se dividen. Acaba de decir eso David; y que, por dividirse y no acabar entrambas, esa muerte no llega a ser intérito» (Ángel Manrique, Sermones varios [1620], páginas 430 y 431; página 389 de la edición de 1623).

     «Ni basta decir que, aunque la putrefacción es intérito o extinción —y, por consiguiente, una—, pero que la materia es diversa. No basta, digo, porque la materia está de suyo indiferente para diversas formas; y, así, siendo el agente uno en especie, no producirá efectos diferentes en especie, como queda demostrado en el fuego…» (Antonio de Fuentelapeña, El ente dilucidado [1676], página 3, columna 1; en la edición de 1677 lo hallamos en el mismo lugar).

     El DLE no recoge el vocablo.




     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: 24 y 25 de junio de 2018).